Friday, 30 May 2008

Miedo a Volver

En dos semanas haré el viaje épico de cruzar el atlántico en una cajita de acero que pondrá un buen número de toneladas de contaminación sobre nuestras cabezas haciendo que el clima siga entorpeciendose y causando fatalidades que hemos buscado con nuestra codicia.

Pero el tema de este post no es hablar de la contaminación y el calentamiento global, sino del viaje en si ya que esta copado de miedo a volar y terminar en el estómago de un tiburón y que no me vengan con ese cuento estadística de que la parte mas peligrosa del viaje en avión es el taxi que nos transporta desde/a el aeropuerto, estadística que crece mucho en mi tierra natal. Es curioso pensar que la parte que mas susto me da es en el ascenso y el descenso, cuando el piloto dice, "por favor ajusten sus cinturones" hay es donde yo me digo, con que cuento me vienes, si esta lata se desploma no hay cinturón que valga! Muy estúpidamente yo me siento relativamente a salvo cuando ya se pueden distinguir carros y casas con pequeños detalles en la lejanía, siempre tengo la idea de que si algo falla la tripulación hará un aterrizaje heroico en medio de cualquier autopista y pasaremos a ser los personajes del día.

Luego de superar esta etapa viene el re contra requete choque, volver a la ciudad donde nací, crecí y viví por veinti pico de años.

Volver a ver a mi familia y ver como han cambiado los chicos que ya son adolescentes y otros que siguen en la misma situación desde hace un buen tiempo.

Volver a compartir una comida con toda mi familia inmediata que por distintas razones no estaba reunida bajo el mismo techo desde hace 5 años y medio.

Volver a ver los cerros que nos guían por la intrínseca capital y que por costumbre de tenerlos siempre a la vista olvidamos lo hermosos que son.

Volver a recorrer las calles del centro en donde deambulaba por sus calles recónditas divagando sobre el presente que ahora es pasado.

Volver a presenciar como en un abrir y cerrar de ojos la noche abriga la ciudad y como mucho seres nocturnos despiertan en su cotidianidad.

Volver a sentir la lluvia tropical que cae torrencialmente obligando a las calles a quedar vacías haciendo que me sienta como su poseedor.

Volver a comer almuerzo ejecutivo que viene con una sopa bien cargada, seco compuesto de arroz, papa, plátano, carne, frijoles y ensalada, jugo de guanabana/curuba/mora y para rematar un dulce.

Volver a compartir con mis buenos amigos que seguramente han cambiado mas de lo que yo puedo deslumbrar.

Volver para que luego de tres semanas tenga que enfrentar mis miedos y cruzar el atlántico tratando de imaginarme tomando una cerveza con el tiburón.

Volver a ...

2 comments:

Iki said...

A mi la parte que menos me gusta es cuando el avión esta aterrizando y empieza a poner las llantas en el piso y empieza a frenar... me imagino al piloto cogiendo una palanca con toda su fuerza para frenar...

Por el otro lado, tiene que ser muy interesante para ti volver... y enfrentarte a todo otra vez pero con otros ojos...

Q tengas buen viaje...

AlejandroAngel said...

las ganas que tenía de ir después de 3 años sin ir hicieron que cuando fui no me importara avión ni nada...

y si, es dificil volver y encontrarse cuantas cosas han cambaido y cuantas siguen igual sin que lo uno o lo otro sea bueno o malo...

un saludo.